Postboda Noelia + Vicente (en Londres)

A Noelia y Vicente les debíamos una postboda, ya que como ellos viven en Londres, y casi toda su boda la habían organizado por mail y por teléfono, no habíamos tenido tiempo de hacer una sesión de preboda como suele ser habitual. Tuvimos una pequeña conversación que fue más o menos así:
-Nosotros: Bueno, pues es cosa de buscar un día que vayáis a estar por aquí, y quedamos para hacer las fotos.
-Ellos: Vale, aunque igual tardamos unos meses...
-Nosotros: Vaya...
-Ellos: Ya... Oid, ¿qué tal si os venís y hacemos las fotos aquí?
-Nosotros: ¡MOLA! Lo organizamos YA mismo.
Y es que a nosotros nos gusta hacer fotos, y nos gusta viajar, no hace falta mucho para convencernos. De modo que buscamos el primer día libre y nos plantamos en la capital de Albión.

Nos pasamos un día entero con ellos, algo similar a lo que solemos hacer en las bodas, pero con la salvedad de que en esta ocasión no había prisa, ni estrés, ni una rígida agenda que cumplir. Desde compartir el desayuno hasta ver como Noelia planchaba uno de sus outfits del día: Hicimos fotos de todo.

Subidos al autobús (en el piso de arriba, como debe ser), se nos ocurrió que sería genial pasar por algún parque cercano para comenzar a hacer fotos. Lo más cerca era Highgate Wood, un jardín, bueno, un parque... en realidad un bosque en medio de la ciudad. Si tuviésemos zonas así en nuestra ciudad, nunca habría problema en buscar localizaciones para hacer fotos. Qué belleza de lugar. Para nosotros era un lujo, acostumbrados a lo dura que suele ser la luz del sol en el Mediterráneo, el hecho de que todo fuera suavidad y contraste bajo. Los tonos verdes que tanto nos gustan se prodigaban de una manera increible, y cada recodo en el camino era un "¡un par de fotos aquí!". Hubiésemos estado dos semanas haciendo fotos allí, pero Londres es muy grande.

El día fue largo, y nos desplazamos de un lugar a otro, principalmente, en metro. Otra oportunidad para hacer fotos. Especialmente cuando la habitualmente saturada estación de Candem Town nos regaló varios momentos de soledad, ¡y eso que Candem Market estaba a reventar de gente!

Pero si había una parada obligatoria en nuestra visita, era Westminster y sus impresionantes vistas, especialmente el Big Ben, que es uno de los iconos de nuestros chicos.

Al terminar el día, con los pies cansados de tanto andar y contentísimos con nuestras fotos, dejamos las cámaras un poco de lado (pero solo un poco) y terminamos en un precioso pub probando cervezas caseras y disfrutando de buena conversación. Y es que, todavía hay algo mejor en nuestro trabajo que hacer fotos, o viajar... y es la posibilidad de conocer a gente GENIAL.