Boda Mar + Juanjo

Nos gusta cuando en una boda pasan cosas, nos ayuda a hacer fotos que suponen un cambio en la rutina del habitual protocolo de un enlace. Y la boda de Mar y Juanjo fue una de esas en las que pasan muchas cosas. Se casaron mediante ceremonia civil en la Masía del Olivar, un lugar en que las ceremonias de este tipo se prestan a lucir estupendamente, y más si son diurnas (personalmente, a nosotros las bodas de día son las que más nos gustan... pero somos fotógrafos, es normal).

El vestido de Mar era sencillamente espectacular, pero por mucho que os guste, difícilmente podréis conseguir uno igual: Fue diseñado por DELACIERVA&NICOLAS especialmente para ella, y según sus especificaciones. Cuando lo vimos nos dejó sin palabras.

Empezamos a hacer fotos, como siempre, mientras Juanjo se preparaba para el resto del día. No hace falta decir que era temprano, y en esos casos lo mejor es comenzar con un buen café.

Intentamos convencer a Juanjo de que acudiese a la boda en bici en vez de en coche, pero no hubo manera. De modo que partimos hacía la casa en la que se estaba preparando Mar.

Y mientras Mar terminaba de prepararse, nos dividimos (otra ventaja de acudir dos fotógrafos a las bodas: poder estar en dos sitios a la vez) para poder ver llegar a la bellísima pareja de caballos tordos que al cabo del rato tirarían del carro que la llevaría al lugar de la  ceremonia. Hemos de decir que nosotros no sabíamos qué era un caballo "tordo", tuvimos que mirarlo en la Wikipedia :)

Y tras un rápido cambio de ubicación, nos esperaba una coqueta ceremonia en la pequeña pérgola rectangular de la Masía. Suele ser un lugar un tanto difícil para hacer fotos (hay un contraluz muy marcado), pero con algo de ayuda de unas oportunas nubes y algo de maña e ingenio pudimos solventarlo elegantemente.

El banquete estuvo lleno de sorpresas: Malabaristas disfrazados de pastelero, espectáculos de claqué con participación de los novios incluida, regalos de amigos en forma de magníficas bicis y un divertidísimo fin de fiesta nos esperaban tras la comida.

Un buen día de trabajo y unas fotos de boda como nos gusta hacerlas es lo que nos ha quedado de recuerdo. Pero la temporada de bodas acaba de empezar, y quedan muchas, muchas fotos por hacer ¡Allá vamos!