Consejos (raros) para hacer fotos de boda

Esta vez no os vamos a enseñar fotos que hemos hecho: Vamos a contaros cosas que hemos aprendido, y que ayudan a hacer mejores fotos de bodas. Puede parecer extraño (por eso decimos que son consejos raros), ya que ninguna de estas cosas tienen que ver con la fotografía... y sin embargo, mejoran MUCHO las fotos.

Primer consejo: Ponte en forma.

Los fotógrafos solemos ser un tanto dejados a la hora de cuidarnos. Para la mayoría de nosotros, eso es algo que no importa. Pero para los que hacemos bodas, puede ser muy importante. Una boda dura muchas horas, suele ser algo muy pesado. Nuestro consejo, que nos ha funcionado este año, es entrenar a base de running, para ganar fondo, de modo que tras una carrera tonta persiguiendo a una novia que acaba de bajar del coche no acabemos tosiendo y sin aliento. Entrenar un poco con pesas para fortalecer los hombros y los brazos también ayuda a que la cámara no pese tanto como de costumbre. Y sobre todo, si tenemos la espalda endurecida, hay menos posibilidades de que se nos fastidien las cervicales, cuya avería es la NEMESIS de los que nos dedicamos a esto ¿verdad?

Segundo consejo: No huelas mal.

En verano, al menos en nuestra zona, es complicado pasar 12 horas trabajando, y terminar la jornada sin parecer un "obrero". No nos engañamos, los fotógrafos de boda somos obreros (trabajamos físicamente), pero hay que encontrar maneras de no parecerlo. Para evitarlo, tenemos varios trucos: Ducharnos antes de ir a trabajar (se supone que esto lo hacemos todos, pero... por si acaso), elegir perfumes de calidad, de modo que tras 8 horas sigamos oliendo bien. Y, algo peligroso, pero muy recomendable para los que sudamos a nivel "Camacho": Utilizar un antitranspirante. Este tipo de químicos son tremendamente agresivos (hablando en plata, te dejan los sobacos hechos un cisco), pero compensan, ya que no hay nada más horrendo que acudir a una boda con una mala presencia.

Tercer consejo: Hidrátate.

Agua, más agua, líquidos, sales. A un fotógrafo le hacen falta durante una boda. Si te deshidratas te vuelves tonto, pierdes toda la imaginación que pudieses tener y dejas de ser original. Para que nuestro coco esté al 100%, necesitamos agua. Nosotros solemos congelar varias botellas de medio litro, y llevárnoslas a las bodas. Así tenemos líquidos fresquitos cuando nos hacen falta.

Cuarto consejo: Lleva zapatos cómodos

Y aquí tenemos un consejo que no es nuestro, nos lo recomendaron los chicos de MAGNUM, y nos lo apuntamos. Desde entonces, llevamos zapatos cómodos (y a ser posible, bonitos) hasta que se caen a trozos. Si no te duelen los pies, te mueves más, buscas más puntos de vista, no estás fastidiado... luego tus fotos son mejores.

Un post curioso el que hemos subido hoy, ¿no? Pero nos parece que, los compis que se dedican a lo mismo que nosotros (a hacer fotos de boda), lo encontarán interesante.