Pili + Elías, trabajando

Editando las fotografías de nuestra última boda (no tardaremos en enseñároslas) nos han gustado un par de fotos que nos hicimos a nosotros mismos en plena acción. La casa donde se vistió la novia era una auténtica preciosidad, llena de rinconcitos y recovecos encantadores. Para captarlos con todo el detalle posible, en esta ocasión no dudamos en subirnos a escaleras o situarnos en puntos elevados para poder contar la historia de lo que allí ocurrió siendo lo menos intrusivos posible.

La ventaja de los puntos de vista superiores, es que consiguen que las personas que están siendo fotografiadas se olviden de nosotros durante unos momentos. Lograr eso permite que las imágenes sean absolutamente naturales y sin interferencias, lo cual ayuda a poder contar la historia tal y cómo ocurrió.